Archivos de la categoría ‘Emprendedores’
Publicado por marta - 28/12/08 a las 04:12:01 pm
Desde el primer momento que tenemos una idea para nuestro negocio ha de quedar registrada en algún lugar; es decir, patentada para que no sufra copias por parte de terceros. Antes de saber cuál es el procedimiento para patentar una idea con derechos de autor, aconsejamos no hablar de ese proyecto con terceras personas u otras empresas si todavía no la tenemos registrada, pues no será la primera vez que a más de uno se la han robado.
En primer lugar, podemos pedir una patente, tal como nos indica este interesante artículo, que nos ayuda a resolver, de manera rápida, los posibles problemas que nos puede originar optar por este sistema. Según esta web, el único problema que se presenta al pedir una patente es que resulta algo caro. El precio varía, dependiendo de los conceptos, las copias, las modificaciones y con tiempos que vienen a ser de entre los 26 y 36 meses. Pueden rondar desde los 650€ (trámites sin examen previo), hasta los 34.000€ (trámites con examen previo) dependiendo del alcance de la protección que deseemos solicitar. Para más información es vital dirigirse a la Oficina Española de Patentes y Marcas.
Antes de realizar todo ello, es aconsejable utilizar otras formas de patentes, ya sea para un escrito, fotografía, idea o proyecto que sale a la luz, se publica o se manda a otra empresa. Por una parte, está la marca o mancha de agua, un sistema que permite evitar las falsificaciones. Se trata de una marca que aparece en el papel, normalmente visible a trasluz, en la que se puede poner la leyenda que se desee.
El copyright es el tipo de patente más extendida. Todo lo que está bajo este concepto no puede ser copiado, ni utilizado para diferentes fines. Siempre se puede modificar esa idea o nombrar la fuente, en el caso de que hayamos sacado la información de tal idea.
El artículo de la web y emprendedores.es también destaca el contrato de confidencialidad. Existen casi tantos modelos de contratos de confidencialidad como posibilidades de negocio y, si existe la oportunidad, se trata de una excelente medida siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos, aunque en su mayoría suelen ser bastante complicados.
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 14/09/08 a las 10:09:09 am
Guy Kawasaki es uno de esos gurús del marketing y la gestión que tanto abundan en EEUU. Desde el blog de Borja Prieto llego a sus cinco lecciones para emprendedores. Quien se lleve mal con el inglés puede acceder a la traducción de Borja aquí.
Como casi siempre en estos casos, son obvias y razonables:
- Centrarse en el flujo de caja, es decir, hay que tener la pasta lo antes y lo más a mano posible, especialmente en estos tiempos difíciles. Decirlo es fácil pero los niveles de morosidad entre las empresas españolas (de las que las microPYMES somos el último eslabón) hacen que esta lección sea de difícil aplicación. Personalmente rehuyo los clientes que pagan tarde, especialmente cuando se trata de facturaciones pequeñas.
- Ir poco a poco es tan de perogrullo que a nadie se le ocurriría hacer las cosas de otra manera, salvo que cuentes con un par de millones para gastar, un producto o servicio que te quiten de las manos y menos seso que un mosquito
- Probar, evidentemente. El emprendedor que se crea en posesión del Santo Grial del éxito no llegará lejos. No hay que confundir la perseverancia en la consecución de nuestros objetivos con la capacidad para adaptarse e ir probando nuevos caminos.
- Ignorar, pero no sólo a los “boboexpertos” sino a los agoreros y a los timoratos que tratan de convencernos (no sin parte de razón) que ser emprendedor no es la forma de tener una vida tranquila…
- Ponerse en lugar de los demás, tan esencial en la vida pero tan mal entendido (y raramente practicado). No se trata del manido “no hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti” sino “no hagas a los demás lo que no quieren que les hagas”. Esto implica conocer bien a quien tienes frente a ti, o sentado junto a ti, porque sin conocerle difícilmente podrás ponerte en su lugar.
Resumiendo: pasta, prudencia, curiosidad, concentración y empatía.
Publicado por J Trecet - 04/09/08 a las 04:09:23 pm
Hace unos días aparecía en el varios medios de comunicación la siguiente noticia: “Se duplica el número personas que busca un segundo empleo“. La noticia parte de un estudio llevado a cabo por Randstad con los datos de sus oficinas. Según la ETT el 10% de los demandantes cuentan ya con un trabajo y buscan un segundo empleo para lograr ingresos extraordinarios con los que atender sus obligaciones financieras. La compañía espera que esta cifra aumente durante este mes.
Por su parte, los datos el Ministerio de Trabajo cifran en e 4,85% el porcentaje de cotizantes a la Seguridad Social con más de un empleo. ¿Y qué tiene esto que ver con emprender un negocio? Esta es la pregunta que se pueden hacer ahora muchos lectores. Sin embargo lo cierto es que la estrategia de contar con dos fuentes de ingresos es algo más que habitual entre los emprendedores y más en el ámbito de internet y las nuevas tecnologías.
Empezar en solitario nunca es fácil y siempre existe el riesgo de que nuestra start up no termine llegando a buen puerto. Una buena fórmula de cubrirse, especialmente durante los primeros momentos es contar con una segunda fuente de ingresos que bien puede ser un trabajo a tiempo parcial o algún tipo de colaboración/nes esporádica como autónomo. Desde un punto de vista exclusivamente financiero esta es la opción más segura, aunque una vez más volverá a requerir un sobre esfuerzo por nuestra parte.
De nuevo se plantea el problema tiempo vs dinero y seguridad vs emprendimiento que siempre existe en los comienzos de cualquier negocio. Es decir, para que la start up prospere hay que dedicar mucho esfuerzo en forma de horas de trabajo. Si además hay que incluir el tiempo para segundo empleo (sobre todo si conlleva un horario concreto por ejemplo de media jornada) puede suponer el adiós definitivo a la vida personal del emprendedor (por lo menos durante los primeros momentos). Un precio muy alto que no todos están dispuestos a pagar. De hecho, tres de cada cuatro trabajadores opinan que el triunfo profesional es incompatible con la vida personal. Más de lo mismo.
Publicado por admin - 25/08/08 a las 10:08:56 am
Trabajador autónomo. Esta suele ser la fórmula de muchos emprendedores a la hora de comenzar su aventura en solitario. Es una fórmula para evitar gastos y sobre todo el papeleo que implica crear una empresa. Sin embargo, no tiene por qué ser la mejor opción. De hecho, en los últimos dos años ha crecido el número de emprendedores que han optado por crear una sociedad en lugar de permanecer como autónomos.
En términos absolutos una opción no es mejor que otra. Todo dependerá de la que mejor se adapte a las necesidades del emprendedor. Por eso lo mejor es repasar las diferencias más significativas entre las diferentes opciones:
Trámites de constitución
El papeleo y el tiempo de constitución de una sociedad es muy superior que el de los autónomos. Para empezar deben constituirse como sociedad, adquirir una personalidad jurídica y seguir varios trámites hasta dar de alta la actividad. Por su parte, el trabajador autónomo sólo tendrá que darse de alta como tal en la Seguridad Social, Hacienda y las administraciones autonómicas y locales. Las diferencias son pues muy grandes a favor del autónomo en este apartado.
Capital inicial
Este es uno de los puntos más importantes para cualquier emprendedor. El dinero es un bien que escasea en los comienzos. Hacerse autónomo no conlleva ningún coste, sólo el tiempo que hay que destinar al papeleo. Por el contrario, crear una sociedad mercantil requiere dinero. En el caso de las SL el capital mínimo para constituirse es de 3.004,06 euros, y en el de las SA de 60.101 euros. La primera es una cifra relativamente modesta, pero la segunda ya es más bien importante y no está al alcance de todos los nuevos empresarios. La ventaja vuelve a ser, en teoría, para la opción de hacerse autónomo.
Límites de la responsabilidad
La responsabilidad ante terceros es crucial en el caso de las nuevas empresas y si no está bien planificado el empresarios puede perder no sólo la empresa sino sus bienes personales. En el caso de los empresarios autónomos la responsabilidad es ilimitada. No existe diferencia entre el patrimonio mercantil (de la empresa) y el personal. Es decir, deberá responder con su capital personal en caso de deuda. Esto no ocurre en el ámbito de las sociedades, que cuando se declara en quiebra sólo responde con los bienes que posee la empresa y no con los de sus propietarios. En este caso el ‘punto’ es para la sociedad, sin ninguna duda.
Impuestos
El trabajador autónomo deberá tributar siempre en el IRPF los beneficios de su actividad económica. De esta forma, sus impuestos dependerán de los ingresos generales y del escalón de la renta en la que se encuentre. Esto no ocurre con las empresas, que cotizan con un porcentaje fijo que en las pymes es del 25%.
En cualquier caso, siempre existe la posibilidad comenzar como trabajador autónomo para más tarde constituirse en sociedad.
Publicado por J Trecet - 18/08/08 a las 02:08:55 pm
Una de las mayores preocupaciones de todo emprendedor es reducir al máximo sus gastos, lo que se traduce por ahorrar allí donde pueda. Trabajar en el ámbito tecnológico o en internet no es tan diferente y por eso siempre es bueno contar con nuevas ideas para recortar la sangría económica de todo nuevo negocio.
En Alianzo comentan un post de Jason Calacanis con 17 trucos para ahorrar en una start-up y lo adaptan hasta cierto punto a las empresas españolas. Entre los consejos hay algunos clásicos como el uso de software libre (Open Office) para ahorrar el dinero de la licencia de . Lo más curioso es como sí recomiendan contar con los programas de Microsoft Office en algún ordenador, sobre todo por el funcionamiento de las tablar de excell y las bases de datos. Del mismo modo, también recomienda ahorrar en vuelos contratándolos a través de internet o beneficiarse de las ventajas de la banca online (menos comisiones, cero euros por mantenimiento…)
Sin embargo, también hay otros consejos que no todos los emprendedores noveles (e incluso senior) tienen en cuenta:
- Compra los muebles en eBay. Muchas empresas están quebrando, reduciendo plantilla o cambiando de oficina. Aprovechate y consigue el mobiliario de la oficina a precio de saldo.
- Mesas baratas, sillas caras. Ahorrarás muchos dolores de espalda y aumentará la productividad. Esto es la diferencia ente gasto e inversión.
- La comida, mejor de casa. Este es todo un clásico del ahorro, que Calacanis amplia al resto de empleados. En este caso no se gana dinero, sino tiempo, otro de los grandes problemas para cualquier emprendedor.
- Cuidado con la tarifa del móvil, es tu dinero y no el de la empresa.
- Compra surtidores de agua y café para la oficina. En primer lugar te ahorrarás el dinero del café y en segundo el tiempo en ir al bar.
- Blogea para ahorrar los servicios de comunicación y publicidad. Además, podrás demostrar los conocimientos reales de la empresa.
- Elimina los gastos de administración y limpieza. Aprende a realizar algunas de las gestiones por las que tendrías que pagar a un administrador y mantén la oficina en condiciones por ti mismo.
Evidentemente, el problema de muchos de estos consejos es que sirven para ahorrar dinero a cambio de invertir tiempo, un bien tan escaso como el propio dinero para los emprendedores. Por eso, dependerá de las necesidades económica y disponibilidad horaria de cada empresario sacrificarse o no hacerlo.
Publicado por Consultor Anónimo - 12/06/08 a las 04:06:26 pm
Reconozco que me cae bien Jesús Encinar (fundador, entre otros, de Idealista o de 11870). Cada vez que le he oído, o cada vez que le leo, me ofrece una tremenda sensación de estar lleno de sentido común, de ser un tío muy cabal, con la cabeza muy bien amueblada y lejos de las ínfulas que otros se dan.
En la entrevista que le graba Antonio Delgado (entrevista a Jesús Encinar), ofrece desde su experiencia el que creo que es un muy buen consejo para los emprendedores:
Lo fundamental es ser conscientes de que empezar una empresa no es un hobby, no es algo que puedas hacer por las tardes, no es algo que puedas hacer en tus ratos libres…. que empezar una empresa es un compromiso de esfuerzo y de tiempo considerable, y que si quieres empezar una empresa no te queda más remedio que dejar lo que estás haciendo y dedicarte al 120% a ese negocio y a esa iniciativa. A mucha gente le gustaría empezar una empresa en su trabajo actual y trabajando por las tardes. Y yo les digo: mira, si lo haces así vas a perder el tiempo, el esfuerzo, el dinero, tus energías, tu paciencia. Si quieres empezar una empresa, dedícate a ello.
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 16/05/08 a las 11:05:28 am
Un estudio revela que los Emprendedores tienen mejor calidad de vida que el resto de trabajadores. Caray con el estudio (esto de los estudios es una cosa extraña, que cada día nos depara más sorpresas…) porque dice que está basado en variables como "el tiempo de ocio, el control de la agenda personal, el grado de satisfacción con el trabajo realizado, la conciliación y el porvenir profesional."
- Tiempo de ocio: ¿qué es eso? Yo lo saco porque tengo familia y es algo a lo que no voy a renunciar bajo ningún concepto, pero fuera de eso, ocio ¿qué ocio? (ni deporte, ni cine, ni viajes, ni…)
- El control de la agenda personal: ahí estoy de acuerdo, pero más control tenía cuando era autónomo. Eso si, espero que el día en que mi proyecto empresarial tenga fuelle pueda realmente disponer de mi agenda al 100%
- El grado de satisfacción con el trabajo realizado: ahí de acuerdo a medias. Vale que lo que hago me gusta, pero ser emprendedor implicar hacer muchas cosas (en relación con la gestión de la empresa, por ejemplo) que no me gustan y para las que no tengo la mejor cualificación. La verdadera satisfacción será tener profesionales de la gerencia que se ocupen de esas cosas y dedicarme exclusivamente a mi negocio ¿no?
- La conciliación: esto es como lo de la agenda, mejor me iba de autónomo. El emprendedor sufre más dependencias que el profesional liberal, así que la conciliación con la vida personal es bastante más complicada.
- El porvenir profesional: esto es muy relativo, porque habría que definir qué se considera positivo en una carrera profesional: ¿dinero, poder, influencia…? Lo único que considero como beneficio neto de una carrera de emprendedor es la capacidad de liderazgo, la inventiva para ir resolviendo problemas y la autonomía que uno puede llegar a adquirir. Por otro lado, creo que hay capacidades que se desarrollan peor pues dedicando tiempo a emprender o arrancar un proyecto se deja de dedicar tiempo a capacitarse en mi propio negocio.
En fin, que lo de la calidad de vida es algo muy relativo. Eso si, sigo emprendiendo
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 04/05/08 a las 07:05:18 pm
Agustín Cuenca es un personaje al que me he encontrado en varios eventos de networking y siempre le escucho decir algo con sentido. Sólo nos hemos saludado alguna vez, así que estoy seguro de que apenas sabe quién soy. Sin embargo, le sigo con interés y me gustan las cosas que hace su empresa: menos es más.
A lo que iba, habla Agustín sobre la naturaleza del éxito empresarial y reniega de quienes consideran un éxito vender el proyecto una vez que funciona. Evidentemente un proyecto empresarial debe ser rentable, debe producir dinero, pero estoy de acuerdo con Agustín en que no es el fin último, al menos, no para el emprendedor. Seguramente hay mejores formas de hacer rentable una inversión.
El verdadero emprendedor tiene éxito si su proyecto funciona bien, si genera valor no sólo económico sino social, humano, tecnológico, científico… Realmente son matices que dependen de la naturaleza de la empresa, lo importante es ser capaz de hacer viable y útil un proyecto. Lo demás es especulación, y de eso ya vamos servidos ¿verdad?
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 25/04/08 a las 07:04:25 am
Curioso este post de Rodolfo Carpintier sobre cómo las ideas que triunfan (especialmente en el caso de internet) tienen un componente de locura o insensatez por parte del emprendedor, e incluso de los inversores. Es una visión generalizada, pelín romántica y no del todo alejada de la realidad. Pero también sabemos que no basta una idea exitosa para tener éxito; también cuentan el equipo, la buena gestión, las circunstancias y, cómo no, la suerte. En la misma línea, ideas absurdas que han triunfado.
Sin embargo, ¿dónde quedamos los emprendedores de “a pie”? Somos profesionales con la voluntad y la ilusión de crear empresa, de echar a andar proyectos cuya característica principal no es la originalidad ni la innovación. Simplemente queremos hacer algo y hacerlo bien, para cubrir una necesidad del mercado, para desarrollarnos profesional y personalmente y para ganar dinero . ¿Encontraremos quien nos financie? ¿Tendremos un hueco entre tanta genialidad?
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 22/04/08 a las 04:04:45 pm
Algún día prometo hablar de mi propia empresa: casi catorce meses (más el precocinado) dan para muchas vicisitudes, pero he de madurar toda esta experiencia antes de atreverme a compartirla.
Mientras tanto, descubro un nuevo blog, el de Jaime Estévez, con quien he coincidido en numerosos eventos (Thursday, Iniciador,…) y con quien he compartido empresa, aunque no tiempo (si, yo también trabajé una temporada en Europa Press).
Jaime nos va contando sus primeros 30 días como emprendedor en un blog que, por ahora, está muy vivo (más que éste, me atrevería a decir…) Va reseñando muchas de las etapas por las que otros ya hemos pasado, aunque con algunos patinazos (¿a quién se le ocurre acercarse al Registro Mercantil para pedir un certificado de denominación social, existiendo internet?) y la ingenuidad propia de quien arranca el proyecto de su vida. No diré que estoy de vuelta de todo (si no, ¿de qué estaría aquí?) pero mi visión de las cosas es ahora mucho más amplia que hace un año.
Independientemente de lo que dure el blog de Jaime (¿lo cerrará a los 30 días?) servirá para dar mayor visibilidad a quienes, día tras día, nos lanzamos a crear una empresa, arrancar un negocio o iniciar un proyecto. En estos tiempos de crisis la iniciativa personal puede ser una verdadera tabla de salvación a la que agarrarse: las grandes empresas, ésas que año tras año incrementan beneficios en un 20%, no van a sacarnos del atolladero.