Archivos del mes Enero, 2009
Publicado por admin - 26/01/09 a las 12:01:56 pm
Emprender no es fácil y mucho menos cuando uno está empezando. Si hay algo en común para todas las empresas y personas durante las primeras etapas es la falta de recursos económicos. El problema es que esta escasez puede llevar a tomar decisiones financieras que en su momento podían parecer acertadas pero que a la larga terminan siendo una fuente de gastos.
Uno de los errores más habituales es tratar de ahorrar en las herramientas de trabajo. Uno ejemplo clásico es del emprendedor que decide establecerse por su cuenta y tras despedirse de la empresa comienza a planear el que será su lugar de trabajo: un ‘despacho’ en su propia casa buena parte de las veces. Llegado el momento de acondicionar la oficina es cuando surgen los primeros problemas. Hará falta un escritorio ‘en condiciones’, una silla de trabajo y posiblemente un nuevo ordenador.
Hay que evaluar correctamente las necesidades y no centrarse exclusivamente en el coste, algo que por otra parte pocos emprendedores hacen durante los comienzos. En este sentido, es fácil terminar con un escritorio que a corto-medio plazo terminará siendo un problema, una silla causante de dolores de espalda y un ordenador que no termina de ir todo lo rápido que nos gustaría. En el fondo, se trata de un problema de percepción entre lo que hace falta para trabajar ‘en condiciones’ y el ansia por ahorrar costes durante los primeros meses.
Por eso hay que cambiar de mentalidad y si, por ejemplo, en el anterior trabajo se conseguía llenar una mesa más grande de papeles no hay por qué pensar que con una pequeña será suficiente. Lo mismo puede decirse de la silla y de su calidad, aunque en este caso evaluarlo es algo más complicado. El material de oficina es casi siempre más caro de lo que la mayoría de emprendedores prevé. Donde no debería haber dudas es en el apartado del equipamiento informático. Para muchos emprendedores, especialmente aquellos que trabajan a través de la Red, esta es su principal herramienta de trabajo y no se debe escatimar en los costes.
Publicado por marta - 16/01/09 a las 11:01:11 pm
Cuando uno ha trabajado siempre en una empresa, no ha tenido que preocupare demasiado de trámites burocráticos ni leyes laborales, tan sólo bastaba con preguntar si su contrato estaba bien hecho y cobrar puntualmente a fin de mes.
Peros si uno es emprendedor y decide hacerse autónomo, por, entre otras cosas, la libertad que supone en cuestión de horarios y organización del tiempo tiene que pensar que se enfrenta, en un principio, a cierto papeleo que es importe que domine.
Aconsejamos que uno tenga un buen gestor que esté bien enterado de cada uno de los puntos esenciales del tipo de trabajo autónomo a realizar y de las cosas que ha de hacer para llevar una buena gestión. Pensemos que muchas gestorías, aunque nos pueda sorprender, no saben realmente si un autónomo debe cobrar IVA o no, qué retención puede solicitar…
En un principio hemos de ir a nuestra oficina asignada de Hacienda donde te das de alta en el IAE, alta de actividades económicas. Deberas cumplimentar un formulario sobre tu epígrafe de autónomo. Posteriormente, nos presentaremos en la oficina de Seguridad Social correspondiente donde te dan de alta de autónomo.
Hay que tener en cuenta ciertos aspectos que nos pueden beneficiar, dependiendo de nuestro epígrafe (médicos, trabajadores agrarios, escritores…). Si es el primer año que eres autónomo tienes la posibilidad de tener un 7% de retención del IRPF, aunque si quieres puedes solicitar el 15% (algo que a muchas personas les va mejor a la hora de realizar la declaración de la renta anual).
También es interesante saber que en ciertas especializadades profesionales de trabajos autónomos uno no tiene que aplicar el IVA en las facturas que emita. Así, no hay que presenciarse cada tres meses a tu oficina de Hacienda para declararlo.
El autónomo ha de pagar una cuota mensual para tener acceso a los beneficios de la Seguridad Social. Esta cifra no es igual para todos los autómomos, porque en determinadas circunstancias el Estado aplica bonificaciones por ser mujer, por ser menos de 35 años, por tener hijos, por tener una incapacidad…
A partir de aquí, uno ha de tener un control mensual sobre facturación, cotización y trabajos realizados en tu pequeña “empresa” unipersonal, lo que exige mucha responsabilidad para no equivocarnos, si somos algo novatos en el maravilloso mundo contable.
Publicado por marta - 16/01/09 a las 08:01:49 pm
La difícil y dura vida de los autónomos a veces se ve recompensada con algunas facilidades que van saliendo en el mercado. Una de las últimas noticias aparecidas es que aquellos profesionales autónomos que durante el pasado año 2008 hayan alternado la cotización del Régimen de Autónomos con otro régimen, es decir, con diferentes tareas, ya pueden solicitar la devolución de sus cuotas hasta un 50% en ese año. Los interesados en realizar la solicitud podrán reclamar la devolución de la cuota hasta el próximo 31 de marzo de 2009.
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), una buena herramienta de información para no perderese para todos aquellos que trabajan como autónomos, informa que para recibir dicha devolución es imprescindible que la suma de las bases de cotización anuales por los regímenes cotizados durante el pasado año superen a la base máxima anual de la Seguridad Social, situada hoy por hoy en los 3.074,10 euros al mes.
El ATA está contenta con estas noticias, las cuales dignifican, poco a poco, el sector y puntualizó que la devolución se consiguió “gracias al Estatuto del Trabajo Autónomo”, de 12 de octubre de 2007.
Publicado por Adela - 09/01/09 a las 10:01:47 am
Ser autónomo y no morir en el intento puede ser para algunos una utopía, pero para intentar cambiarlo se ha publicado el ‘Manual del empresario autónomo’, codirigido por la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid, el CEIM y la consultora KPMG. Cualquier emprendedor que decida poner en marcha su propia empresa se verá asaltado por un mar de dudas, por lo que conviene tener claros algunos conceptos.
En primer lugar, si quieres ser autónomo tendrás que darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), que es el que regula este tipo de actividades. Se entiende por autónomo la persona que ejerce una actividad económica por cuenta propia o que ejerce funciones de gestión o dirección de una sociedad (también están en el RETA los autónomos económicamente dependientes).
Antes que tú habrán estado en esta tesitura varios miles de emprendedores: sólo en Madrid existen 503.000 empresas; el 90% de las empresas españolas tienen menos de diez empleados y el 55,5% de las sociedades nacionales operan en régimen de empresario individual.
El decálogo del emprendedor autónomo:
- Lo primero que se necesita es tener una idea. El emprendedor es aquella persona que identifica una necesidad de mercado y desarrolla un proyecto empresarial para darle respuesta.
- También es necesario tener ciertos conocimientos, de tipo técnico y de tipo empresarial. Hay que asegurarse, antes de tirarse a la piscina, de que se va a disponer de la capacidad técnica para desarrollar el producto, además de estudiar el sector económico en el que va a encajar; a fin de no llevarse ninguna sorpresa desagradable.
- A lo largo del proceso, en el que el papeleo y las dificultades pueden acabar por desesperar a cualquiera, es necesario mantener siempre la actitud adecuada: confianza en el proyecto, optimismo y motivación para seguir adelante. El emprendedor debe estar concienciado de que va asume una serie de riesgos y responsabilidades muy importantes.
- No sólo es imprescindible tener una idea de negocio, hay que tener una oportunidad de negocio. Si la idea de negocio satisface una necesidad del mercado entonces hablamos de oportunidad de negocio. Para saber si una determinada idea puede ser una Oportunidad de Negocio es preciso valorarla, hacer lo que se denomina un análisis de previabilidad, en el que se incluirá un análisis de mercado y de recursos.
- Una vez que se comprueba que el proyecto puede ser viable, es el momento realizar un Plan de Empresa, que analiza la viabilidad técnica, comercial, económica y financiera de la oportunidad de negocio. Aquí es donde se detalla la información relevante acerca del proyecto: el producto o servicio que se va a producir, la oportunidad de negocio, los recursos con que cuenta y las estrategias que piensa desarrollar para lograr los objetivos. Si va dirigido a públicos específicos (inversores, por ejemplo), debe poner mayor énfasis en los aspectos más relevantes para él (alta rentabilidad, buena gestión…).
El Plan de Empresa se estructura en los siguientes capítulos: Presentación, Plan de Producción, Recursos Humanos y Organización, Plan de Inversión, Plan de Comercialización, Plan Económico - Financiero, Plan Jurídico y Anexos.
Cada uno de los apartados en los que se divide en Plan debe incluir un presupuesto. Cuanto más detallados y afinados estén los números, más fácil será convencer al público de las bondades del proyecto.
- En cuanto a las inversiones necesarias para la puesta en marcha y funcionamiento de la empresa, es imprescindible enumerarlas, describirlas en profundidad, indicar cómo y cuándo se van a adquirir (o señalar si están ya disponibles) y cuantificar su importe en el Plan de Inversión. Aquí se recogen los elementos materiales necesario para el inicio y desarrollo de la actividad empresarial. La magnitud de las inversiones iniciales dependerá de las previsiones de producción y ventas. Por eso, el Plan de Inversión debe ser coherente con las previsiones recogidas en el Plan de Producción y en el Plan de Comercialización.
- En el capítulo de financiación, el futuro autónomo tendrá que explicar de dónde va a sacar el dinero. Existen dos grandes categorías de recursos financieros: la financiación propia (recursos del emprendedor y sus socios) y la financiación ajena (recursos procedentes de otras fuentes). La más habitual es la segunda, a través de créditos cuyas características deben de figurar también en el Plan. Si todavía no han sido conseguidos, se puede perfilar cuáles son las características del crédito que el emprendedor tiene en mente.
- El emprendedor debe buscar todas las subvenciones, ayudas, financiaciones etc que le sean posible. Tanto a través del Estado como a través de las diferentes Comunidades Autónomas existe un amplio abanico de posibilidades en el que elegir diferentes planes de ayuda.
- A veces, las circunstancias obligan a obtener nueva financiación para la empresa una vez que ya ha echado a andar. En este caso, conviene acudir primero al círculo más próximo, familia y amigos. Si esto no es posible, habrá que acudir a los bancos o buscar nuevos inversores que crean en el proyecto.
- Los primeros años de vida de una empresa son cruciales. Según el Servicio de Estudios del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, sólo el 51% de las empresas consigue superar los cinco primeros años de vida. La clave para maximizar la probabilidad de sobrevivir a largo plazo está en realizar un buen Plan de Empresa que permita detectar los posibles problemas del proyecto.
Algunas direcciones de interés para el emprendedor autónomo:
http://www.emprendedor.com/