Captar financiación en 2026 no es lo mismo que en 2021. Aquel año fue la fiesta del venture capital: dinero barato, valoraciones infladas y cheques que se firmaban con un pitch deck bonito y una historia convincente. Esa época terminó. Hoy los fondos quieren métricas, no promesas. Y si no tienes claras cuáles son esas métricas, te van a cerrar la puerta antes de que acabes la presentación.
Los datos del Observatorio de Startups confirman el cambio: las rondas pre-seed y seed cayeron un 19% en 2025. No es que no haya dinero para fases iniciales, es que los fondos se han vuelto más exigentes. La inflación ha subido el coste de operar una startup, lo que significa que necesitas levantar más para llegar al mismo punto. Y los fondos, antes de soltar el cheque, quieren ver que sabes dónde va cada euro.
Lo que miran de verdad
En una ronda pre-seed o seed, lo que un fondo quiere ver es tracción real. Eso significa usuarios activos, ingresos recurrentes aunque sean pequeños, o al menos una lista de espera que demuestre demanda. El MVP tiene que existir y funcionar, no estar en tu cabeza.
Si vas a por una Serie A, las métricas se ponen serias: MRR o ARR (ingresos recurrentes), CAC (coste de adquisición de cliente), LTV (valor del cliente a lo largo del tiempo), churn rate (tasa de cancelación) y unit economics claros. Si tu CAC es mayor que tu LTV, no levantes ronda: arregla tu modelo primero.
En Serie B y superiores, lo que mandan son los márgenes, la escalabilidad demostrada y un plan de internacionalización creíble. Los fondos que ponen 10, 20 o 50 millones necesitan ver un camino claro hacia la rentabilidad o hacia un exit que les dé retorno. No van a financiar tu crecimiento indefinido si no hay luz al final del túnel.
Consejos prácticos que nadie te da
Uno: no levantes ronda hasta que no tengas algo que enseñar. Cada mes sin métricas es un mes perdido. Dos: prepara tu data room antes de contactar al primer fondo. Cap table limpio, proyecciones realistas, KPIs actualizados. Tres: invértete dinero en un buen equity story. Los fondos como Nexen Capital o JME Ventures insisten en que la historia de la compañía importa tanto como los números.
Y cuatro: si puedes, complementa con financiación pública. ENISA ofrece préstamos participativos sin avales que pueden cubrir parte de tus necesidades sin diluirte. El Fond-ICO Global seleccionó 11 fondos en 2025 para canalizar hasta 850 millones de euros procedentes de fondos Next Generation. No es dinero fácil, pero existe y está ahí para quien lo busque.
Entre los inversores nacionales más activos en 2025 están JME Ventures, Bonsai Partners, Eoniq Fund y Draper B1. En el ámbito internacional, Andreessen Horowitz, GP Bullhound y FJ Labs participaron en rondas españolas. El 48% del volumen total invertido en 2025 vino de rondas mixtas con capital nacional e internacional. Si consigues un fondo local que te avale, es mucho más fácil atraer al internacional después. Esa cadena de confianza es la que hay que construir paso a paso.