Archivos del mes Mayo, 2008
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 16/05/08 a las 11:05:28 am
Un estudio revela que los Emprendedores tienen mejor calidad de vida que el resto de trabajadores. Caray con el estudio (esto de los estudios es una cosa extraña, que cada día nos depara más sorpresas…) porque dice que está basado en variables como "el tiempo de ocio, el control de la agenda personal, el grado de satisfacción con el trabajo realizado, la conciliación y el porvenir profesional."
- Tiempo de ocio: ¿qué es eso? Yo lo saco porque tengo familia y es algo a lo que no voy a renunciar bajo ningún concepto, pero fuera de eso, ocio ¿qué ocio? (ni deporte, ni cine, ni viajes, ni…)
- El control de la agenda personal: ahí estoy de acuerdo, pero más control tenía cuando era autónomo. Eso si, espero que el día en que mi proyecto empresarial tenga fuelle pueda realmente disponer de mi agenda al 100%
- El grado de satisfacción con el trabajo realizado: ahí de acuerdo a medias. Vale que lo que hago me gusta, pero ser emprendedor implicar hacer muchas cosas (en relación con la gestión de la empresa, por ejemplo) que no me gustan y para las que no tengo la mejor cualificación. La verdadera satisfacción será tener profesionales de la gerencia que se ocupen de esas cosas y dedicarme exclusivamente a mi negocio ¿no?
- La conciliación: esto es como lo de la agenda, mejor me iba de autónomo. El emprendedor sufre más dependencias que el profesional liberal, así que la conciliación con la vida personal es bastante más complicada.
- El porvenir profesional: esto es muy relativo, porque habría que definir qué se considera positivo en una carrera profesional: ¿dinero, poder, influencia…? Lo único que considero como beneficio neto de una carrera de emprendedor es la capacidad de liderazgo, la inventiva para ir resolviendo problemas y la autonomía que uno puede llegar a adquirir. Por otro lado, creo que hay capacidades que se desarrollan peor pues dedicando tiempo a emprender o arrancar un proyecto se deja de dedicar tiempo a capacitarse en mi propio negocio.
En fin, que lo de la calidad de vida es algo muy relativo. Eso si, sigo emprendiendo
Publicado por Consultor Anónimo - 14/05/08 a las 03:05:45 pm
El otro día estuve por primera vez en un First Tuesday, en concreto en el que tuvo como protagonista a Jorge Mata, fundador de Berggi.
El caso es que en la charla me sorprendió el énfasis que se puso en dos aspectos relacionados con la pasta. Dos aspectos que calificaría de “obsesiones”, en la medida en que no sólo en este evento tuvieron una presencia muy significativa, sino que también son dos temáticas muy habituales en el mundillo de los emprendedores.
Obsesión 1: la financiación. Que si “levantar capital”, que si “rondas de financiación”, que si “cómo enfrentarte a las empresas de capital riesgo”, que si “los business angels”, que si “es difícil encontrar inversores”, que si “enhorabuena a menganito porque ha levantado no sé cuántos millones”… no me cabe duda de que la financiación es un aspecto importante de un proyecto (aunque me da la sensación de que algunos se ciegan pensando que necesitan mucho dinero… y quizás no sea para tanto), pero en todo caso es un medio para hacer funcionar el proyecto. Es decir, nadie consigue nada por el mero hecho de haber recibido financiación; si no consigues hacer que el proyecto vaya adelante, para lo cual hacen falta muchas más cosas aparte de dinero, no habrás conseguido nada.
Obsesión 2: la salida. Que si “salir a bolsa”, que si “encontrar compradores”, que si “estrategias de salida”, que si “qué malo es quedarse sin exit”, que si “mercados alternativos”… pareciera que la única forma de hacer dinero con un emprendizaje es que otros te compren, bien a título individual, o bien a título colectivo (bolsa). Y yo me pregunto… ¿qué fue de la vieja idea de generar beneficios con tu proyecto? ¿de tener un cash-flow positivo? ¿de repartir beneficios a los accionistas, entre ellos tú mismo?
En definitiva, me sorprende la cantidad de tiempo que se dedica a hablar de dinero, dejando de lado otros muchos aspectos relevantes para el éxito de los proyectos. Management, estrategia, actividad comercial, gestión de personas, tecnología, etc… quedan en un segundo plano. Y, para mi gusto, es un enfoque un poco “cojo”. Pareciera que el emprendedor es únicamente alguien interesado en poner en marcha algo para ver si alguien se lo compra por más dinero del que él puso. Y yo creo que el éxito del emprendedor tiene mucho más que ver con sacar adelante un proyecto.
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 04/05/08 a las 07:05:18 pm
Agustín Cuenca es un personaje al que me he encontrado en varios eventos de networking y siempre le escucho decir algo con sentido. Sólo nos hemos saludado alguna vez, así que estoy seguro de que apenas sabe quién soy. Sin embargo, le sigo con interés y me gustan las cosas que hace su empresa: menos es más.
A lo que iba, habla Agustín sobre la naturaleza del éxito empresarial y reniega de quienes consideran un éxito vender el proyecto una vez que funciona. Evidentemente un proyecto empresarial debe ser rentable, debe producir dinero, pero estoy de acuerdo con Agustín en que no es el fin último, al menos, no para el emprendedor. Seguramente hay mejores formas de hacer rentable una inversión.
El verdadero emprendedor tiene éxito si su proyecto funciona bien, si genera valor no sólo económico sino social, humano, tecnológico, científico… Realmente son matices que dependen de la naturaleza de la empresa, lo importante es ser capaz de hacer viable y útil un proyecto. Lo demás es especulación, y de eso ya vamos servidos ¿verdad?
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 01/05/08 a las 04:05:15 pm
Suena un poco radical y, desde luego, políticamente incorrecto: Borja Prieto nos da las pautas que NO debemos seguir para montar la plantilla de nuestra empresa. Repito, suenan muy crudas pero los argumentos que da son muy razonables y los comparto casi al 100%. Creo que se olvida de la importancia que tiene el personal de una empresa para el éxito de la misma: el personal no sólo es un gasto y un "mal necesario": puede convertirse en el principal activo de la empresa y por eso puede tener sentido seguir una estrategia para motivarlo y comprometerlo con la empresa. Ojo, que esto es muy bonito para escribirlo pero es muy complicado de conseguir. Mientras lo intentamos, no es mala idea aplicar, al menos parcialmente, los consejos de Borja.
Buen post en el Día del Trabajo, si señor