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Los beneficios de organizar el puesto de trabajo

Un interesante artículo de www.soyentrepreneur.com nos destaca cómo ser más eficientes con la organización de tu lugar de trabajo. Nosotros te vamos a dar también algunos consejos para organizarte mucho mejor. Si conseguimos poner un poco de orden al papeleo que solemos tener encima de la mesa y no nos agobiamos, priorizando (es decir, empezando a trabajar con aquellas tareas más importantes y que nos darán más producción) obtendremos un rendimiento más óptimo de nuestra actividad laboral.

Entorno laboral sin estrés. Para estar en un lugar que no cause estrés es importante tomarte una tarde o una mañana para ordenar tu puesto de trabajo. El entorno es siempre importante e influye directamente en lo que estamos haciendo. Un lugar inapropiado hará que nos distraigamos y en vez de trabajar cuatro horas, realmente habremos producido 2 y media.

El día que uno tiene menos trabajo o que ha acabado el proyecto que debía entregar es el ideal para ordenar estanterías, cajones, libretas y carpetas y tirar todo aquello que no necesitemos.

La tecnología también acumula basura. El correo electrónico nos ayuda a ser más rápidos, pero también acumula gran cantidad de basura que tendremos que eliminar. Prioriza lo que realmente necesites para futuros proyectos y desecha los que en un principio te parecieron interesantes, pero que jamás has utilizado, ¿crees que lo vas a necesitar a estas alturas?

Comprar nuevas herramientas para motivarnos. Una vez hallamos ordenado nuestro entorno, incluso, despejado la mesa y comprado alguna herramienta nueva que nos ayude a motivarnos a la hora de trabajar, es el momento de organizar carpetas e ideas en el ordenador.

Nuevos proyectos e ideas. Es interesante que cualquier idea que se te pase por la cabeza que creas va a resultar un éxito en tus quehaceres laborales la anotes en un documento y la guardes en una carpeta de “Nuevos proyectos o ideas“. Ni se te ocurra escribirla improvisadamente en un papel que tengas a mano porque es posible que no lo vuelvas a ver más.

Prioriza y si no llegas, delega. Recomendamos hacer una lista de los trabajos a realizar durante el mes o la semana y darles una nota de importancia. De esta manera, harás primero aquello que nos va a dar un resultado inminente y dejarás para el final tareas que realmente nos comían mucho tiempo, siendo algo improductivas, pero que forman parte del trabajo y que hay hacer en algún momento. Tambiés está bien fijarse una media hora al día para realizar estas tareas menos importantes o para enviar todos los mensajes de correo que tienes pendientes y que si contestas durante todo el día, no acabas la tarea primordial.

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