Publicidad

El caso Uber o cómo la tecnología avanza más rápido que la legislación

Aunque para muchas personas hasta hace tan sólo unas semanas el nombre de Uber pudiera no decir mucho, tras el anuncio por parte del gobierno de las penalizaciones para determinados aspectos de su uso, en buena medida se ha convertido en el paradigma de cómo la tecnología actualmente avanza mucho más rápido que la legislación.

Y no pensemos que estamos ante un panorama sencillo, de hecho no sólo se trata de un problema que pueda afectar a los emprendedores o los lanzamientos de nuevos proyectos empresariales, es mucho más, es parte de la necesidad de entender que las aplicaciones se han convertido en unas herramientas que, de nuevo, van a modificar nuestra manera de entender la comunicación y resolver problemas.

Aplicaciones

Una realidad nueva pero no tanto

Si echamos la vista atrás podemos encontrar grandes ejemplos no tan lejanos en el tiempo. Desde luego la propia aparición de Internet es el ejemplo raíz, ya que aún a fecha de hoy y casi 20 años después del comienzo de su distribución masiva como canal de comunicación de la legislación no sabe cómo afrontar muchos aspectos relacionados con la red, es un fenómeno que en 20 años después sigue siendo nuevo y sigue generando conflicto entre lo que debiera ser y lo que la ley entiende que debe ser.

Otro ejemplo evidente son las redes sociales, tal vez no tan impactante en primera instancia ya que, parecía, se orientaba más a cuestiones personales del individuo en aspectos como el ocio o las relaciones, sin embargo, en cuanto el factor comercial, social, político y por supuesto económico se despliega de manera masiva las redes sociales, algo que ha ocurrido en los tres últimos años, de nuevo la legislación va detrás y no sabe muy bien cómo reaccionar.

Obligados a entenderse

Aunque parezca un título de comedia romántica al uso, realmente estamos ante lo que necesariamente ha de ocurrir. El inmenso avance que está suponiendo el lanzamiento constante de nuevas aplicaciones y la apertura de nuevos escenarios de servicio, supone de manera totalmente obligatoria una revisión a fondo del impacto legal de estos servicios. Una revisión que desde luego no pasa por lo punitivo o al menos no de manera exclusiva, sino por entender el fenómeno, es decir comprender que las aplicaciones son un instrumento más que ha llegado para quedarse y que por supuesto van a cambiar nuestra manera de vivir.

 imagen publicdomainarchive pixabay.com

Publicidad

2 responses to “El caso Uber o cómo la tecnología avanza más rápido que la legislación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *