Archivos de la categoría ‘Puesta en marcha’
Publicado por marta - 05/06/09 a las 02:06:24 pm
Está claro que la red es el futuro de los negocios, pues una gran parte de las transacciones que hacemos diariamente se realizan por Internet.
Recomendamos una web creada por emprendedores que ayuda a crear negocios por Internet. Asesorar y ayudar a los emprendedores a triunfar en Internet es el principal objetivo de la Asociación de Inversores y Emprendedores en Internet (AIEI), impulsada por seis jóvenes empresarios que han logrado el éxito en la Red. Según los promotores de la AIEI, Internet ofrece enormes e innumerables oportunidades de desarrollo de negocio, aunquen destacan que menos de un 5% de las iniciativas empresariales sobrevive al primer año.
Y es que abrir un negocio es algo que precisa de unos conocimientos necesarios para que de sus fruto. Por esto, la asociación quiere crear un marco de conocimiento, experiencias y soluciones financieras que favorezca el desarrollo y el éxito de estas iniciativas. Los impulsores de la AIEI son el núcleo duro de la denominada Internet Next Generation, una segunda oleada de emprendedores que sobrevivió y salió fortalecida de la crisis de las ya conocidas “puntocom”.
La AIEI nace con la firme intención de dinamizar el mercado de Internet y apoyar, a través de todos sus conocimientos, a aquellos que quieren emprender en este escenario, realizando una labor de consultoría gratuita en forma de reuniones mensuales con distintos emprendedores en las que aconsejen acerca de modelos de negocio, público objetivo, técnicas SEO, infraestructuras tecnológicas, contenidos, formas de rentabilización, etc. Sin olvidar la ayuda financiera, ámbito donde la AIEI colaborará con los emprendedores en búsquedas de medios y establecimiento de rondas de financiación.
AIEI señala que cada día son más las empresas offline que están migrando, adecuando y enriqueciendo su actividad a la Web como única manera de supervivencia, como es el caso de muchos medios de comunicación, empresas de anuncios clasificados, distribución de música y video, editoriales, juegos, apuestas, banca, viajes, etc.
Publicado por marta - 30/04/09 a las 10:04:53 pm
El lunes 4 de mayo se inician por toda España las jornadas “Día del Emprendedor”. Destinadas a las pymes emprendedoras pretender ser encuentros donde informar y asesorar a las pequeñas y medianas empresas (PYME) en todo lo relativo a su gestión empresarial.
Las jornadas arrancan el lunes en Canarias y de allí se extenderán al resto de Comunidades Autónomas hasta el 29 de este mes en el País Vasco y en Cantabria. En el marco de las jornadas se desarrollará la fase territorial del Premio Emprendedor XXI, distinción otorgada por La Caixa en la que colabora la Empresa Nacional de Innovación (ENISA).
“Emprendemos Juntos” es el lema que el Ministerio de Industria establece para las jornadas de trabajo de este año. Los actos del “Día del Emprendedor” reúnen, tanto a nuevos emprendedores como a empresarios consolidados y a entidades relevantes de todos los ámbitos. La edición de 2008 superó los 40.000 participantes en toda España y se espera que este año el número de asistentes siga aumentando.
Además, también en mayo tendrá lugar la Semana Europea de la PYME con el lema “Pequeñas empresas, grandes ideas”, cuyos actos centrales se llevarán a cabo del 6 al 14 de mayo en Bruselas y en Praga.
En la web www.emprendemosjuntos.es se puede encontrar información sobre el calendario de los diferentes Días del Emprendedor
organizados en las comunidades autónomas, Ceuta y Melilla y enlaces a las páginas que las autonomías han puesto en marcha.
Publicado por marta - 16/01/09 a las 11:01:11 pm
Cuando uno ha trabajado siempre en una empresa, no ha tenido que preocupare demasiado de trámites burocráticos ni leyes laborales, tan sólo bastaba con preguntar si su contrato estaba bien hecho y cobrar puntualmente a fin de mes.
Peros si uno es emprendedor y decide hacerse autónomo, por, entre otras cosas, la libertad que supone en cuestión de horarios y organización del tiempo tiene que pensar que se enfrenta, en un principio, a cierto papeleo que es importe que domine.
Aconsejamos que uno tenga un buen gestor que esté bien enterado de cada uno de los puntos esenciales del tipo de trabajo autónomo a realizar y de las cosas que ha de hacer para llevar una buena gestión. Pensemos que muchas gestorías, aunque nos pueda sorprender, no saben realmente si un autónomo debe cobrar IVA o no, qué retención puede solicitar…
En un principio hemos de ir a nuestra oficina asignada de Hacienda donde te das de alta en el IAE, alta de actividades económicas. Deberas cumplimentar un formulario sobre tu epígrafe de autónomo. Posteriormente, nos presentaremos en la oficina de Seguridad Social correspondiente donde te dan de alta de autónomo.
Hay que tener en cuenta ciertos aspectos que nos pueden beneficiar, dependiendo de nuestro epígrafe (médicos, trabajadores agrarios, escritores…). Si es el primer año que eres autónomo tienes la posibilidad de tener un 7% de retención del IRPF, aunque si quieres puedes solicitar el 15% (algo que a muchas personas les va mejor a la hora de realizar la declaración de la renta anual).
También es interesante saber que en ciertas especializadades profesionales de trabajos autónomos uno no tiene que aplicar el IVA en las facturas que emita. Así, no hay que presenciarse cada tres meses a tu oficina de Hacienda para declararlo.
El autónomo ha de pagar una cuota mensual para tener acceso a los beneficios de la Seguridad Social. Esta cifra no es igual para todos los autómomos, porque en determinadas circunstancias el Estado aplica bonificaciones por ser mujer, por ser menos de 35 años, por tener hijos, por tener una incapacidad…
A partir de aquí, uno ha de tener un control mensual sobre facturación, cotización y trabajos realizados en tu pequeña “empresa” unipersonal, lo que exige mucha responsabilidad para no equivocarnos, si somos algo novatos en el maravilloso mundo contable.
Publicado por Adela - 09/01/09 a las 10:01:47 am
Ser autónomo y no morir en el intento puede ser para algunos una utopía, pero para intentar cambiarlo se ha publicado el ‘Manual del empresario autónomo’, codirigido por la Cámara Oficial de Comercio e Industria de Madrid, el CEIM y la consultora KPMG. Cualquier emprendedor que decida poner en marcha su propia empresa se verá asaltado por un mar de dudas, por lo que conviene tener claros algunos conceptos.
En primer lugar, si quieres ser autónomo tendrás que darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), que es el que regula este tipo de actividades. Se entiende por autónomo la persona que ejerce una actividad económica por cuenta propia o que ejerce funciones de gestión o dirección de una sociedad (también están en el RETA los autónomos económicamente dependientes).
Antes que tú habrán estado en esta tesitura varios miles de emprendedores: sólo en Madrid existen 503.000 empresas; el 90% de las empresas españolas tienen menos de diez empleados y el 55,5% de las sociedades nacionales operan en régimen de empresario individual.
El decálogo del emprendedor autónomo:
- Lo primero que se necesita es tener una idea. El emprendedor es aquella persona que identifica una necesidad de mercado y desarrolla un proyecto empresarial para darle respuesta.
- También es necesario tener ciertos conocimientos, de tipo técnico y de tipo empresarial. Hay que asegurarse, antes de tirarse a la piscina, de que se va a disponer de la capacidad técnica para desarrollar el producto, además de estudiar el sector económico en el que va a encajar; a fin de no llevarse ninguna sorpresa desagradable.
- A lo largo del proceso, en el que el papeleo y las dificultades pueden acabar por desesperar a cualquiera, es necesario mantener siempre la actitud adecuada: confianza en el proyecto, optimismo y motivación para seguir adelante. El emprendedor debe estar concienciado de que va asume una serie de riesgos y responsabilidades muy importantes.
- No sólo es imprescindible tener una idea de negocio, hay que tener una oportunidad de negocio. Si la idea de negocio satisface una necesidad del mercado entonces hablamos de oportunidad de negocio. Para saber si una determinada idea puede ser una Oportunidad de Negocio es preciso valorarla, hacer lo que se denomina un análisis de previabilidad, en el que se incluirá un análisis de mercado y de recursos.
- Una vez que se comprueba que el proyecto puede ser viable, es el momento realizar un Plan de Empresa, que analiza la viabilidad técnica, comercial, económica y financiera de la oportunidad de negocio. Aquí es donde se detalla la información relevante acerca del proyecto: el producto o servicio que se va a producir, la oportunidad de negocio, los recursos con que cuenta y las estrategias que piensa desarrollar para lograr los objetivos. Si va dirigido a públicos específicos (inversores, por ejemplo), debe poner mayor énfasis en los aspectos más relevantes para él (alta rentabilidad, buena gestión…).
El Plan de Empresa se estructura en los siguientes capítulos: Presentación, Plan de Producción, Recursos Humanos y Organización, Plan de Inversión, Plan de Comercialización, Plan Económico - Financiero, Plan Jurídico y Anexos.
Cada uno de los apartados en los que se divide en Plan debe incluir un presupuesto. Cuanto más detallados y afinados estén los números, más fácil será convencer al público de las bondades del proyecto.
- En cuanto a las inversiones necesarias para la puesta en marcha y funcionamiento de la empresa, es imprescindible enumerarlas, describirlas en profundidad, indicar cómo y cuándo se van a adquirir (o señalar si están ya disponibles) y cuantificar su importe en el Plan de Inversión. Aquí se recogen los elementos materiales necesario para el inicio y desarrollo de la actividad empresarial. La magnitud de las inversiones iniciales dependerá de las previsiones de producción y ventas. Por eso, el Plan de Inversión debe ser coherente con las previsiones recogidas en el Plan de Producción y en el Plan de Comercialización.
- En el capítulo de financiación, el futuro autónomo tendrá que explicar de dónde va a sacar el dinero. Existen dos grandes categorías de recursos financieros: la financiación propia (recursos del emprendedor y sus socios) y la financiación ajena (recursos procedentes de otras fuentes). La más habitual es la segunda, a través de créditos cuyas características deben de figurar también en el Plan. Si todavía no han sido conseguidos, se puede perfilar cuáles son las características del crédito que el emprendedor tiene en mente.
- El emprendedor debe buscar todas las subvenciones, ayudas, financiaciones etc que le sean posible. Tanto a través del Estado como a través de las diferentes Comunidades Autónomas existe un amplio abanico de posibilidades en el que elegir diferentes planes de ayuda.
- A veces, las circunstancias obligan a obtener nueva financiación para la empresa una vez que ya ha echado a andar. En este caso, conviene acudir primero al círculo más próximo, familia y amigos. Si esto no es posible, habrá que acudir a los bancos o buscar nuevos inversores que crean en el proyecto.
- Los primeros años de vida de una empresa son cruciales. Según el Servicio de Estudios del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, sólo el 51% de las empresas consigue superar los cinco primeros años de vida. La clave para maximizar la probabilidad de sobrevivir a largo plazo está en realizar un buen Plan de Empresa que permita detectar los posibles problemas del proyecto.
Algunas direcciones de interés para el emprendedor autónomo:
http://www.emprendedor.com/
Publicado por marta - 21/12/08 a las 08:12:12 pm
Un interesante artículo de www.soyentrepreneur.com nos destaca cómo ser más eficientes con la organización de tu lugar de trabajo. Nosotros te vamos a dar también algunos consejos para organizarte mucho mejor. Si conseguimos poner un poco de orden al papeleo que solemos tener encima de la mesa y no nos agobiamos, priorizando (es decir, empezando a trabajar con aquellas tareas más importantes y que nos darán más producción) obtendremos un rendimiento más óptimo de nuestra actividad laboral.
-Entorno laboral sin estrés. Para estar en un lugar que no cause estrés es importante tomarte una tarde o una mañana para ordenar tu puesto de trabajo. El entorno es siempre importante e influye directamente en lo que estamos haciendo. Un lugar inapropiado hará que nos distraigamos y en vez de trabajar cuatro horas, realmente habremos producido 2 y media.
El día que uno tiene menos trabajo o que ha acabado el proyecto que debía entregar es el ideal para ordenar estanterías, cajones, libretas y carpetas y tirar todo aquello que no necesitemos.
-La tecnología también acumula basura. El correo electrónico nos ayuda a ser más rápidos, pero también acumula gran cantidad de basura que tendremos que eliminar. Prioriza lo que realmente necesites para futuros proyectos y desecha los que en un principio te parecieron interesantes, pero que jamás has utilizado, ¿crees que lo vas a necesitar a estas alturas?
-Comprar nuevas herramientas para motivarnos. Una vez hallamos ordenado nuestro entorno, incluso, despejado la mesa y comprado alguna herramienta nueva que nos ayude a motivarnos a la hora de trabajar, es el momento de organizar carpetas e ideas en el ordenador.
-Nuevos proyectos e ideas. Es interesante que cualquier idea que se te pase por la cabeza que creas va a resultar un éxito en tus quehaceres laborales la anotes en un documento y la guardes en una carpeta de “Nuevos proyectos o ideas“. Ni se te ocurra escribirla improvisadamente en un papel que tengas a mano porque es posible que no lo vuelvas a ver más.
-Prioriza y si no llegas, delega. Recomendamos hacer una lista de los trabajos a realizar durante el mes o la semana y darles una nota de importancia. De esta manera, harás primero aquello que nos va a dar un resultado inminente y dejarás para el final tareas que realmente nos comían mucho tiempo, siendo algo improductivas, pero que forman parte del trabajo y que hay hacer en algún momento. Tambiés está bien fijarse una media hora al día para realizar estas tareas menos importantes o para enviar todos los mensajes de correo que tienes pendientes y que si contestas durante todo el día, no acabas la tarea primordial.
Publicado por J Trecet - 28/10/08 a las 05:10:25 pm
Cuando una persona crea una empresa lo hace con el objetivo de obtener algún tipo de rendimiento económico a través de un producto o un servicio. En el caso del primero, determinar cuál será su precio final es relativamente sencillo, ya que existen una serie de gastos productivos realmente claros. No ocurre lo mismo cuando se presta un servicio, ya que en realidad se está vendiendo una serie de conocimientos y habilidades, así como el tiempo del emprendedor.
Un sistema rápido y sencillo para determinar cuánto cobrar por los servicios lo más sencillo es calcular cuáles son sus costes totales y añadirle después el margen de beneficios que desea obtener. En este sentido el primer paso consiste en determinar el número de días y horas reales que trabajará. Y es que hay que establecer un mínimo de días en los que no se trabajará. Descontando fines de semana, festivos y vacaciones, la media de laborales se encuentra en torno a 211 días. En una jornada clásica de ocho horas sumaría un total de 1.688 horas, aunque hay que tener en cuenta que no todas ellas serán facturables. De hecho, hay una serie de horas que deberá dedicar a tareas administrativas y que no reportarán ningún tipo de ingreso real. En principio no sería descabellado pensar que un cuarto de ese tiempo no se podrá facturar, lo que deja un total de 1.266 horas al año facturables.
Una vez aclarado este concepto es posible empezar a determinar realmente cuál será el precio que cobrar por los servicios. Para eso hay que determinar los cuánto cuesta cada hora sumando los costes fijos y los variables. Los primeros hacen referencia a gastos como el alquiler del local, sueldo, seguridad social, luz, teléfono, internet, equipos de trabajo, seguros… mientras que los segundos se componen de la compra de material , gastos financieros, pagos a proveedores subcontratados y otro tipo de imprevistos.
La suma del fijo y el variable se divide entre el número de horas facturables y así se obtiene la tarifa que como mínimo deberá cobrarse. A partir de ese momento ya depende del margen de beneficios que se quiera obtener. Para ser atractivo lo mejor es estudiar el mercado y la competencia, además de tener en cuenta que al principio puede que sea recomendable empezar con tarifas asequibles.
Publicado por J Trecet - 04/09/08 a las 04:09:23 pm
Hace unos días aparecía en el varios medios de comunicación la siguiente noticia: “Se duplica el número personas que busca un segundo empleo“. La noticia parte de un estudio llevado a cabo por Randstad con los datos de sus oficinas. Según la ETT el 10% de los demandantes cuentan ya con un trabajo y buscan un segundo empleo para lograr ingresos extraordinarios con los que atender sus obligaciones financieras. La compañía espera que esta cifra aumente durante este mes.
Por su parte, los datos el Ministerio de Trabajo cifran en e 4,85% el porcentaje de cotizantes a la Seguridad Social con más de un empleo. ¿Y qué tiene esto que ver con emprender un negocio? Esta es la pregunta que se pueden hacer ahora muchos lectores. Sin embargo lo cierto es que la estrategia de contar con dos fuentes de ingresos es algo más que habitual entre los emprendedores y más en el ámbito de internet y las nuevas tecnologías.
Empezar en solitario nunca es fácil y siempre existe el riesgo de que nuestra start up no termine llegando a buen puerto. Una buena fórmula de cubrirse, especialmente durante los primeros momentos es contar con una segunda fuente de ingresos que bien puede ser un trabajo a tiempo parcial o algún tipo de colaboración/nes esporádica como autónomo. Desde un punto de vista exclusivamente financiero esta es la opción más segura, aunque una vez más volverá a requerir un sobre esfuerzo por nuestra parte.
De nuevo se plantea el problema tiempo vs dinero y seguridad vs emprendimiento que siempre existe en los comienzos de cualquier negocio. Es decir, para que la start up prospere hay que dedicar mucho esfuerzo en forma de horas de trabajo. Si además hay que incluir el tiempo para segundo empleo (sobre todo si conlleva un horario concreto por ejemplo de media jornada) puede suponer el adiós definitivo a la vida personal del emprendedor (por lo menos durante los primeros momentos). Un precio muy alto que no todos están dispuestos a pagar. De hecho, tres de cada cuatro trabajadores opinan que el triunfo profesional es incompatible con la vida personal. Más de lo mismo.
Publicado por admin - 25/08/08 a las 10:08:56 am
Trabajador autónomo. Esta suele ser la fórmula de muchos emprendedores a la hora de comenzar su aventura en solitario. Es una fórmula para evitar gastos y sobre todo el papeleo que implica crear una empresa. Sin embargo, no tiene por qué ser la mejor opción. De hecho, en los últimos dos años ha crecido el número de emprendedores que han optado por crear una sociedad en lugar de permanecer como autónomos.
En términos absolutos una opción no es mejor que otra. Todo dependerá de la que mejor se adapte a las necesidades del emprendedor. Por eso lo mejor es repasar las diferencias más significativas entre las diferentes opciones:
Trámites de constitución
El papeleo y el tiempo de constitución de una sociedad es muy superior que el de los autónomos. Para empezar deben constituirse como sociedad, adquirir una personalidad jurídica y seguir varios trámites hasta dar de alta la actividad. Por su parte, el trabajador autónomo sólo tendrá que darse de alta como tal en la Seguridad Social, Hacienda y las administraciones autonómicas y locales. Las diferencias son pues muy grandes a favor del autónomo en este apartado.
Capital inicial
Este es uno de los puntos más importantes para cualquier emprendedor. El dinero es un bien que escasea en los comienzos. Hacerse autónomo no conlleva ningún coste, sólo el tiempo que hay que destinar al papeleo. Por el contrario, crear una sociedad mercantil requiere dinero. En el caso de las SL el capital mínimo para constituirse es de 3.004,06 euros, y en el de las SA de 60.101 euros. La primera es una cifra relativamente modesta, pero la segunda ya es más bien importante y no está al alcance de todos los nuevos empresarios. La ventaja vuelve a ser, en teoría, para la opción de hacerse autónomo.
Límites de la responsabilidad
La responsabilidad ante terceros es crucial en el caso de las nuevas empresas y si no está bien planificado el empresarios puede perder no sólo la empresa sino sus bienes personales. En el caso de los empresarios autónomos la responsabilidad es ilimitada. No existe diferencia entre el patrimonio mercantil (de la empresa) y el personal. Es decir, deberá responder con su capital personal en caso de deuda. Esto no ocurre en el ámbito de las sociedades, que cuando se declara en quiebra sólo responde con los bienes que posee la empresa y no con los de sus propietarios. En este caso el ‘punto’ es para la sociedad, sin ninguna duda.
Impuestos
El trabajador autónomo deberá tributar siempre en el IRPF los beneficios de su actividad económica. De esta forma, sus impuestos dependerán de los ingresos generales y del escalón de la renta en la que se encuentre. Esto no ocurre con las empresas, que cotizan con un porcentaje fijo que en las pymes es del 25%.
En cualquier caso, siempre existe la posibilidad comenzar como trabajador autónomo para más tarde constituirse en sociedad.
Publicado por Consultor Anónimo - 12/06/08 a las 04:06:26 pm
Reconozco que me cae bien Jesús Encinar (fundador, entre otros, de Idealista o de 11870). Cada vez que le he oído, o cada vez que le leo, me ofrece una tremenda sensación de estar lleno de sentido común, de ser un tío muy cabal, con la cabeza muy bien amueblada y lejos de las ínfulas que otros se dan.
En la entrevista que le graba Antonio Delgado (entrevista a Jesús Encinar), ofrece desde su experiencia el que creo que es un muy buen consejo para los emprendedores:
Lo fundamental es ser conscientes de que empezar una empresa no es un hobby, no es algo que puedas hacer por las tardes, no es algo que puedas hacer en tus ratos libres…. que empezar una empresa es un compromiso de esfuerzo y de tiempo considerable, y que si quieres empezar una empresa no te queda más remedio que dejar lo que estás haciendo y dedicarte al 120% a ese negocio y a esa iniciativa. A mucha gente le gustaría empezar una empresa en su trabajo actual y trabajando por las tardes. Y yo les digo: mira, si lo haces así vas a perder el tiempo, el esfuerzo, el dinero, tus energías, tu paciencia. Si quieres empezar una empresa, dedícate a ello.
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 22/04/08 a las 04:04:45 pm
Algún día prometo hablar de mi propia empresa: casi catorce meses (más el precocinado) dan para muchas vicisitudes, pero he de madurar toda esta experiencia antes de atreverme a compartirla.
Mientras tanto, descubro un nuevo blog, el de Jaime Estévez, con quien he coincidido en numerosos eventos (Thursday, Iniciador,…) y con quien he compartido empresa, aunque no tiempo (si, yo también trabajé una temporada en Europa Press).
Jaime nos va contando sus primeros 30 días como emprendedor en un blog que, por ahora, está muy vivo (más que éste, me atrevería a decir…) Va reseñando muchas de las etapas por las que otros ya hemos pasado, aunque con algunos patinazos (¿a quién se le ocurre acercarse al Registro Mercantil para pedir un certificado de denominación social, existiendo internet?) y la ingenuidad propia de quien arranca el proyecto de su vida. No diré que estoy de vuelta de todo (si no, ¿de qué estaría aquí?) pero mi visión de las cosas es ahora mucho más amplia que hace un año.
Independientemente de lo que dure el blog de Jaime (¿lo cerrará a los 30 días?) servirá para dar mayor visibilidad a quienes, día tras día, nos lanzamos a crear una empresa, arrancar un negocio o iniciar un proyecto. En estos tiempos de crisis la iniciativa personal puede ser una verdadera tabla de salvación a la que agarrarse: las grandes empresas, ésas que año tras año incrementan beneficios en un 20%, no van a sacarnos del atolladero.