Publicado por Francisco Pérez Andrés - 16/03/07 a las 05:03:10 pm
Fuente: Ministerio de Industria, Turismo y Comercio
Je, je, a nosotros nos costó casi un mes, y eso metiendo muuuucha prisa y teniendo algún que otro enchufe.
A ver si voy retomando el control de mi tiempo y os voy contando las cosas que nos han pasado, y que nos pasarán.
En relación con la constitución de la empresa, es tremenda la presión a que te ves sometido cuando tienes la actividad en marcha, clientes desarrollando proyectos, gente trabajando en la recién alquilada oficina, servicios contratados a nombre de los socios y otros trucos. Por cuestiones relacionadas con la financiación, que oportunamente relataré, la firma de la escritura de constitución se retrasó, pero finalmente llegó el gran dÃa. Diez minutos de notarÃa y ya existÃamos… o casi.
Lo primero era tener el CIF, provisional. Entre una cosa y otra, varios dÃas hasta que tuvimos el ansiado papelito, que nos permitÃa ir haciendo muchas cosas. Pero para otras muchas la empresa debe estar registrada en el correspondiente Registro Mercantil. Tocó esperar casi un mes y ¡nos enteramos de que estábamos felizmente registrados gracias al SPAM! Antes de que nuestra asesorÃa nos lo comunicase, ya tenÃamos un mensaje electrónico ofreciéndonos servicios para nuestra recién registrada empresa. Ver para creer.
Publicado por Francisco Pérez Andrés - 09/03/07 a las 09:03:05 am
Hola,
Retomo, o lo intento al menos, mi actividad aquÃ
El pasado miércoles estuve en un nuevo evento de networking (o pasteleo, que es el único término castellano que se me ocurre para traducirlo) en Madrid. El Beers & Entrepreneurs, surgido espontáneamente del blog de mi amigo Lucas RodrÃguez Cervera.
Me inicié en este interesante mundo hace unos 5 años, cuando asistà al primer Thursday Internet. En todos estos años he estado en innumerables eventos, con formatos muy diferentes. Parece que ahora estamos en una segunda etapa de estos eventos. Por un lado los “Beers &”, surgidos al calor de la web 2.0 y que tienen un punto frikie y un carácter informal y desestructurado. Por otro lado, los eventos de networking profesional, con el tiempo medido y pasando antes por caja, del estilo a los Profit Clubs. El objetivo primordial de todos, no siempre explÃcito, es la generación de contactos, la ampliación de agenda buscando, no tanto clientes como alianzas, inversión o asesoramiento. O, como en el caso que nos ocupa y como bien dijo Sergio Montoro, un hombro sobre el que llorar.
Es innegable la utilidad de estos eventos como fuente de contactos profesionales. Los contactos son la base imprescindible para la actividad empresarial, pues son nuestro primer vÃnculo con el exterior. Las ventas, la contratación de personal o el aprovisionamiento podrán ser más eficientes cuanta más gente conozcamos, cuantos más teléfonos tengamos para llamar. Y en estas fases iniciales de un negocio su importancia es crucial. El emprendedor suele ser un recién llegado, alguien que sabe hacer algo pero que no sabe cómo venderlo, o cómo administrar esa venta.
Al margen del contenido de estos eventos, está la forma, que suscitó un interesante debate el miércoles. Surgieron cuestiones sobre el número de asistentes, el uso de herramientas tecnológicas para apoyar el evento o el desarrollo del evento mismo (ponencias, speed-networking, mini reuniones temáticas, etc.) y me parece evidente que es aquà donde está la clave del éxito del evento. No es suficiente volver a casa con veinte tarjetas en el bolsillo, aunque no es un mal comienzo. Veremos qué pasa en el próximo.